Los Juegos Olímpicos de París 1924 son recordados por ser los primeros en tener una Villa Olímpica, llamada Pueblo Olímpico, con pequeñas cabañas cerca del Estadio para que los atletas llegaran rápidamente a sus competencias. Cien años después, el enfoque ha cambiado significativamente. El gobierno francés se compromete a reducir las emisiones de carbono, reflejado en la Villa Olímpica de 2024. Se construirán 14,250 camas con materiales reciclables, y los taburetes y asientos serán de cartón, lo que facilitará su reciclaje después de los Juegos.
Pero, además, se propuso que los edificios que conforman la Villa, sean construidos con Mass Timber. Las vigas y columnas que conforman su estructura son de madera laminada y sus entrepisos y paredes de CLT con aislamiento térmico integrado que se fabricaron incorporando placas de yeso precortadas. En luces de 6 a 12 m, el espesor del conjunto se reduce de 10 a 12 cm facilitando el paso de conductos y la integración de luminarias. Esto representa un ahorro significativo de materiales, ya que cada 100 m² de forjado ahorran 1,25 toneladas de acero.
Al combinar estos tres materiales, es posible asumir mayores luces y mayor altura, logrando plantas más libres con menor número de apoyos. Este diseño simplifica la distribución interior y permitirá realizar de manera rápida y sencilla las modificaciones necesarias para el cambio de uso al finalizar los Juegos.
Después de los Juegos, los operarios comenzarán a reutilizar las unidades residenciales de la Villa en noviembre de 2024. Entregarán un barrio nuevo, eco-responsable y funcional que se integrará en la ciudad del futuro en 2025.











